RESEÑA: LA HERENCIA COLONIAL DE AMERICA LATINA.
RESEÑA: “LA HERENCIA COLONIAL DE AMERICA LATINA” DE STANLEY Y BARBARA STEIN
César Huertas Rodríguez
STEIN, Stanley Y Barbara (1970): La Herencia Colonial de América Latina, México Siglo XXI Editores SA.
Stein es un hispanista norteamericano, profesor emérito de la Universidad de Princeton, que tiene varias obras en su haber sobre la acción colonizadora de la península ibérica en Sudamérica, así como los efectos que han dejado a la fecha. En esta oportunidad lo ha efectuado con la colaboración de su esposa Barbara, quien también es una académica hispanista.
Considero a esta obra importante, partiendo de la misma pregunta que se han hecho varios autores ¿Por qué el hemisferio sur no se ha desarrollado igual que el norte, teniendo las mismas premisas de ser repúblicas con democracia representativa?
Por estudios e investigación anteriores, me ha dado parte de esta respuesta Douglas North, premio Nobel de Economía, quien acentúa el tema de la nueva economía institucional, donde manifiesta que la gran diferencia está en las instituciones que se han creado en uno u otro lado del hemisferio. Entendiéndose por instituciones las reglas de juego tanto formales como informales ¿Qué tanto se cumplen o no en cada hemisferio? (North, 1994).
Otro autor, también premio Nobel de Economía Daron Acemoglu en compañía de Robinson escribieron “¿Por qué fracasan los países?”, donde coincide con North en la falta de institucionalidad y pone como ejemplo un caso muy concreto y real, la ciudad de Nogales (Arizona) está partida literalmente por la línea fronteriza entre México y EE. UU.[1], y existe una gran diferencia de desarrollo entre ambas partes, pese a que son de la misma etnia y cultura. (Acemoglu & Robinson, 2017 p. 10)
Pues bien, en este caso, en la misma línea de pensamiento del institucionalismo, a diferencia de North y Acemoglu&Robinson , el argumento del libro que nos presenta Stanley Stein y su esposa Barbara no es por la falta de institucionalidad, sino que nos señala que durante la conquista y colonia de los países de América Latina se crearon instituciones económicas y sociales, que no han permitido ni permiten el desarrollo de este subcontinente, pese a haberse independizado esos países mas de 200 años.
Es una preocupación del suscrito la de determinar el peso de la herencia colonial en nuestro actuar contemporáneo como peruanos. Que tanto fue la huella horadada por los conquistadores en los antiguos peruanos, que actualmente no somos de la sombra de esa civilización organizada, de grandes obras, de previsión y un equilibrio político entre el centro Cusco, con la periferia.
Stanley y Barbara Stein señalan que las instituciones en el lado económico fueron: la hacienda, la plantación, los enclaves mineros y las exportaciones de materias primas (sin ninguna transformación) y en el lado social (resultado de esos mecanismos de intercambio): el elitismo, racismo, nepotismo, clientelismo y la venta de cargos públicos (p. 4). Lamentablemente aún subsisten algunas del lado económico y casi todas del lado social.
Sin tratar de ser literal en sus palabras, los autores nos explican que estos patrones de comportamiento traído por los conquistadores, fue producto de su misma vivencia, toda vez que Castilla (en ese tiempo) aún no había consolidado como nación- Estado y muchos de los procesos de la reconquista en sus tierras fueron también trasladados como la encomienda, reparticiones y la evangelización. Todo ello en una Europa que ya estaba ingresando al renacimiento y al humanismo y se cuestionaba el “Estado absoluto”; a mi entender Castilla estaba un poco lejos del desarrollo europeo y lejana de la ilustración e ideas liberales.
Y esta diferencia va creciendo a partir de 1600, quedando España rezagada, dando más importancia al Iglesia, el oro y plata como riqueza en vez de la producción. Esos patrones se fortalecieron en España y por ende en las nuevas colonias (p. 23). Por consiguiente, tuvo una correlación con una estructura autoritaria, basada en gente de color blanco y una gran masa empobrecida de indios, negros, mestizos, mulatos, creándose estratos estamentales que se diferenciaban no solo por el poder del dinero, sino también por el color de la piel, que alguien llamo últimamente “la pigmentocracia”, que también subsiste a la fecha.
Entonces, la tesis central del libro sostiene que estas instituciones y comportamientos que aún prevalecen no han permitido que las excolonias puedan haber desarrollado modelos económicos más modernos, proactivos y menos diferencias sociales. La extracción y explotación particularmente del oro y la plata tanto del Virreinato de Nueva España como del Perú, obnubilo al gobierno español de tener tanta riqueza, pero cuyo destino en gran proporción iba a parar a los otros países europeos que tenían productos industrializados que requerían los ibéricos.
En otras palabras, aunque resulten un poco fuertes, así como los países de Sudamérica eran colonias de España y Brasil, éstos a su vez eran “colonias” de Europa, toda vez que las riquezas naturales explotadas iban a para a otras manos europeas que les proveían artículos suntuarios o producción fabril de las cuales no disponían. Estos países tenían un ideal de vida aristocrático, donde existía una aversión por el trabajo manual.
De alguna manera se repetía la formula de exportar recursos naturales a la península ibérica como de ellos hacia el resto de Europa. Lamentablemente esta situación de ser países periféricos se fue institucionalizando a través de los años.
Estas estructuras coloniales han seguido influyendo pese a los 201 años trascurridos de independencia, puesto que tienen influencia en la configuración social y política, así como en las manifestaciones culturales como en las mismas relaciones interpersonales (Cotler, 2005 p. 27).
Esta forma de colonialismo trajo como consecuencia la subyugación del habitante del Ande en el caso del Perú, donde el indígena a su hacendado patrón le ofreció su trabajo y fidelidad, a cambio de raciones diarias, tratamiento médico primitivo, consuelo religioso y una posición inferior (p. 41), que en nuestro país continuó hasta 1968. Esta dominación no sólo fue económica sino también social, era una élite de blancos minoritarios frente a negros, mulatos, indígenas, indios y mestizos.
Las naciones independizadas de la región demoraron en crear industrias por ausencia de instituciones bancarias y un de un mercado interno, ya que sólo se habían dedicado a exportar y en forma deplorable el criollo hispano asume la herencia colonial de las estructuras políticas y sociales.
Indudablemente que la corriente hispana puede no estar de acuerdo con estos argumentos, es más es posible que le atribuyan a la pareja Stein ser parte de la “Leyenda Negra” [2]
[1] Nogales esta dividida en 2, una parte de Arizona y la otra de Sonora (México), la parte de Arizona tiene una renta promedio de 36,000 dólares, mientras que la de Sonora apenas llega a 5,000 dólares
[2] La Leyenda Negra es una teoría donde los hispanos se defienden de los hechos creados y exagerados, a manera de propaganda negativa, durante la conquista en América en lo que participaron, Italia, Inglaterra, la reforma protestante y posteriormente algunos autores de EE.UU.
BIBLIOGRAFIA:
Acemoglu, D., & Robinson, J. A. (2017). ¿Por qué fracasan los países? Los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza. Cuadernos Del Cendes, 34(94), 145–160. https://doi.org/10.21500/22563202.58
Cotler, J. (2005). Clases Estado Y Nacion En El Peru.pdf. Instituto de Estudios Peruanos.
North, D. (1994). La nueva economía institucional y el desarrollo. 142, 31. https://books.google.es/books?hl=es&lr=&id=_KR5DwAAQBAJ&oi=fnd&pg=PT6&dq=economía+institucional&ots=e7Ki0N0KWf&sig=vAWDE_r1eOVqUiKuKQRhHQmZILI#v=onepage&q=economía institucional&f=false

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