HUÁSCAR Y ATAHUALPA. PARTE II
En esta segunda parte veremos el conflicto bélico y sus consecuencias. El inicio de las acciones las tomó Huáscar, “las primeras batallas que nos hablan las crónicas suceden en la zona cercana a Tumibamba (Cuenca), donde las tropas de Huáscar al mando de Atoq derrotan a los norteños y toman preso a Atahualpa.” (Pease 1963, p. 187). Durante el festejo de los vencedores, Atahualpa logró escapar y difundió entre sus hombres que había tenido una intervención divina solar, asumiendo de esta manera una figura religiosa.
La Isla Puná (frente a Guayaquil) era partidaria de Huáscar, por lo que Atahualpa decidió atacarla con 500 embarcaciones, al final la logró tomar con una pérdida de 4,000 hombres, de acuerdo con los cronistas fue una batalla naval
Como dato curioso estas dos batallas fueron las únicas acciones en las que participó Atahualpa al frente de sus tropas, en el otro lado Huáscar sólo dirigió sus tropas personalmente en la última batalla donde fue derrotado.
El siguiente encuentro ocurrió en Ambato (Ecuador), donde las tropas reagrupadas de Atahualpa derrotan a las de Huáscar, en la Batalla de Mullihambato. Atoq, general de Huáscar, fue torturado y ejecutado. De ahí en adelante las sucesivas victorias serían de los generales de Atahualpa. Es una campaña extenuante que incluye el recorrido de cerca de 3,000 km, desde Cuenca hasta Cusco. Los cusqueños al mando de Huanca Auqui, nombrado por Huáscar como nuevo general, van retrocediendo, y las tropas cusqueñas van siendo derrotadas en sucesivos encuentros, en Cusibamba (Loja), luego en Cajamarca, luego en Bombón (Junín), luego en Jauja, aún con los refuerzos que llegaban del Cusco, luego Angoyacu y Vilcas. (1)
Ante las sucesivas derrotas Huáscar, quien contaba con las fuerzas aliadas del Contisuyo y Collasuyo, asume el mando personalmente en Curahuasi, siendo derrotado y tomado prisionero por los Generales Calcuchimac y Quizquiz en la región de Quepaypa. (Pease 1963. p 171). Una vez vencidos los partidarios de Huáscar, esos generales obligaron a la nobleza tradicional cusqueña para que le rinda honores a una efigie de Atahualpa ubicada en las cercanías, reconociéndolo como Sapa Inca
Poco después los generales quiteños Quisquis y Calcuchímac condujeron al Inca prisionero al Cusco, y allí lo sometieron a múltiples vejaciones y a los más atroces suplicios. Delante de él asesinaron a sus mujeres e hijos, y también a sus hermanos y parientes; su propia madre fue insultada en su presencia y él -maniatado y derribado en el suelo- fue llamado falso Inca por los generales vencedores. (Del Busto 2005. p 95).
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| Muerte de Huáscar |
Los norteños también se ensañaron con la momia y la panaca del Inca Tupac Yupanqui, ya que él los había conquistado y sojuzgados en su campaña al norte. Su momia fue quemada – nunca se había cometido una tropelía similar contra alguna panaca o momia de un Sapa Inca- en un despoblado, lo que constituía una grave afrenta. Se debe mencionar que aparte de todos los crímenes que causaron en el Cusco contra los partidarios de Huáscar, los templos religiosos no fueron profanados, por el respeto al Dios Sol en el Koricancha.
Atahualpa esperaba los resultados de la campaña en Huamachuco y se preparaba para ir al Cusco, al centro político del Imperio, pero llegaron mensajeros enviados por los curacas de Paita y Tumbes avisándole de la llegada de extranjeros en la costa. (Rostworowski 2013 p. 186)
Lo que sucedió posteriormente, es de conocimiento general, Atahualpa los citó a los extranjeros en Cajamarca (2) y fue apresado por los españoles. Enterado Pizarro de la guerra que había habido entre los dos hermanos y que Huáscar estaba prisionero, le pidió a Atahualpa conocer al hermano. El Inca temiendo que Pizarro reconozca al hermano como Sapa Inca, manda matarlo. Según el cronista Sarmiento de Gamboa, Huáscar muere a los 40 años en 1533. (Del Busto 2005 p. 93).
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| Captura de Atahualpa |
Atahualpa fue ejecutado al poco tiempo, pese a que había hecho un acuerdo con Pizarro. Le había ofrecido un cuarto lleno de oro y dos cuartos de plata, lo cual fue cumplido y entregado.
A manera de epílogo de este drama histórico, diremos que, ambos, Huáscar y Atahualpa, no llegaron a ser reconocidos como Sapa Inca por la nobleza incaica sobreviviente. En el caso de Huáscar no se había realizado la ceremonia donde se le ungía como tal, y en el caso de Atahualpa, no llegó a uncir la mascaypacha ni fue reconocido a través de la ceremonia mencionada.
Esa es la razón por la cual sus panacas no estuvieron inscritas en el Cabildo de los 24 electores del Cusco, toda vez que consideraban solo 12 incas con sus panacas.
(1) Algunos cronistas consideran que Huanca Auqui estaba en complicidad con lo generales de Atahualpa, porque siempre recibía refuerzos del Cusco y siempre perdía batallas
(2) Mas adelante se hará un post sobre los sucesos de Cajamarca.
Bibliografía:
Del
Busto, J. A. (2005). Lo que debo saber. PUCP.
Pease,
F. (1963). Los últimos incas del Cusco. PUCP.
Rostworowski, M. (2013). La Historia del Tahuantinsuyo. IEP.



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