BREVE RESEÑA DE LOS INCAS. PARTE II
Extractos tomados de María Rostworowski “ Pachacútec”
Por: César Huertas
El Inca Viracocha, aparte de su coya, con una concubina tuvo dos hijos: Urco e Inca Socco, al primero lo nombró su sucesor – pese a no ser hijo de la coya- y al segundo, le dio el mando de su panaca (1), en lugar de sus hermanos. Poco tiempo después, el trío se fugaría del Cusco hacia Calca ante las amenazas de los chancas
La situación real era que los incas para esa época solo dominaban 30 leguas (120 km) alrededor de la ciudad, corroborado por varios cronistas.
Al llegar los chankas a las puertas del Cusco, enviaron emisarios a Viracocha para que se rinda y les rinda pleitesía. Este Inca huyó a Calca con su séquito. En Cusco quedaron los otros hijos de Viracocha, cuatro hermanos, hijos de la coya, caracterizándose entre ellos y tomando el mando Pachacútec de solo 20 años. Este valeroso inca enfrentó a los chankas con sus hermanos y logró derrotarlos, por lo que su prestigio aumentó en toda la región.
Muchos pueblos aledaños, que habían estado de observadores en los cerros, se unieron a la confederación. Es entonces que este noveno inca, Pachacútec, a principios del siglo XV, es quien que va a cambiar completamente el curacazgo incaico y durante un largo gobierno lo va a convertir en un Imperio, el Tawantinsuyo. No solo fue un gran guerrero, también legislador y organizador.
Pachacútec, tuvo como coya a Mama Anahuarque, con quien tuvo dos hijos: Amaru Inca Yupanqui y Tupac Yupanqui Inca. Sus primeras acciones fueron consolidar la confederación incaica derrotando a los insurgentes de comarcas aledañas, luego invadió todas las tierras de los chankas.
Envió a su hermano Cápac Yupanqui a diferentes expediciones, éste invadió a las chinchas; él mismo después de 10 años siguió con su campaña expansionista invadiendo el Collao, luego a los condesuyos (Arequipa). Capac Yupanqui (2) también siguió su campaña por toda la sierra central, llegando a Cajamarca
Pachacútec, contando con 30 años de reinado nombró correinante a su hijo Amaru Inca Yupanqui, pero éste carecía de aptitudes guerreras, por lo que designó al otro auqui, Tupac Yupanqui. Este sí tenía grandes dotes de guerrero, encabezó la invasión al Chinchaysuyo y luego el norte y así continuó expandiendo el Imperio. Mientras Pachacútec remodelaba el Cusco y dividía al Imperio en cuatro suyos y otras obras adicionales. A su muerte lo sucedió Tupac Yupanqui
Pachacútec murió de muerte natural, de edad avanzada; años después, su momia sería encontrada y quemada por los españoles, bajo el argumento de combatir la idolatría, testigos encontraron canas en su cabeza y la marca de una herida que había tenido en la frente durante uno de sus combates.
El décimo Inca fue Tupac Yupanqui o Tupac Yupanqui Inca, quien ya había correinado con su padre Pachacútec durante 15 años. Continuó con la expansión del Imperio llegando a Quito por el Norte, al rio Maule por el Sur, el Paititi por el este y Megarave (3) por el Oeste
Este Inca tomó por esposa a Mama Ocllo (homónima de la coya del primer inca), tuvo pocos hijos entre ellos Huayna Cápac, quién nació en Tomebamba (Cuenca). Es por esta razón que embellece esta ciudad trazándole monumentos similares al Cusco.
A la muerte de Tupac Yupanqui, es nombrado Huayna Cápac, quien hizo un buen gobierno, extendió y consolidó el Imperio incaico. Huayna Cápac tuvo una larga descendencia, inicialmente se casó con su hermana Cusi Rimay, quien falleció al nacer su hijo Ninan Cuyochi. Con otra hermana, Raura Ocllo tuvo a Huáscar y con Tuta Palla tuvo a Atahualpa (4). Además, tuvo más hijos, entre ellos Manco Inca, Toparpa, Paullo Inca, ya conocidos y nombrados en anteriores entregas.
Al inicio de su gobierno se quedó unos años en el Cusco, luego emprendió visitas a lugares ya conquistados para dejar gobernadores y repeler rebeliones si las hubiese, así por el sur emprendió la ruta del Collao, Charcas, Tucumán, luego pasó a Chile en Copiapó y Coquimbo, en esta región se quedaría 12 lunas. Por otro lado, envío a su tío por el Chinchaysuyo hasta Quito. Posteriormente se enteró de la existencia de rebeliones en el norte, por lo que regresó al Cusco para prepararse y emprender el viaje al norte. A dicha campaña llevó a Ninan Cuyochi y Atahualpa (ambos jóvenes), dejando en el Cusco a Huáscar como gobernador.
Huayna Cápac decidió extender sus conquistas más al norte, hasta la región de Pasto (actual Colombia), donde en los primeros combates no pudo derrotar a los pastusos, lográndolo, poco después, al fin. Pero las rebeliones continuaban en otros lugares del norte que fueron debeladas, así mismo el Inca gozaba de su tierra natal, Tomebamba. Al igual que su padre la embelleció, lo mismo que a Quito.
Pero esa larga estancia de Huayna Cápac, de 10 años. comenzó a preocupar a la nobleza y clero cusqueño. Durante ese tiempo se fueron creando nuevas noblezas, tanto en la zona norte como en otras zonas del Tawantinsuyo, por lo que nobleza cusqueña comenzó a recelar de esta situación, toda vez que el Cusco siempre había sido el centro de poder político y poder religioso.
Este alejamiento del Cusco fue reclamado por la élite cusqueña como por lo orejones cusqueños que acompañaban al Inca, por lo que decidió regresar al Cusco, no sin antes declarar sucesor a Ninay Cuyochi. Ahí es donde le sorprende la muerte, probablemente viruela, y poco tiempo después muere Cuyochi, de la misma manera, quedando el imperio acéfalo.
Enterados los cusqueños nombraron a Huáscar como el sucesor de Huayna Cápac, por otro lado, los militares empoderados que habían acompañado a Atahualpa en las campañas del norte lo inducen a reclamar también la mascapaycha.
Como todos sabemos, entre éste y otros desencuentros, devino en una guerra interna en el Imperio, entre las ciudades y curacazgos, unos al lado de Atahualpa y otros al lado de Huáscar, siendo finalmente vencedoras las tropas de Atahualpa, lideradas por los generales Calcuchimac y Quizquiz (5).
Atahualpa, que esperaba los resultados de la campaña en Huamachuco, fue avisado que llegaban unos extranjeros. Él ya había escuchado de ellos, por lo que los citó en Cajamarca, y sería atrapado por ellos en una emboscada, en forma ingenua, y ajusticiado posteriormente, terminando de esta manera los gobernantes del Tawantinsuyo.
Deseo confesar que hace 10 años desconocía que el Imperio solo había tenido una existencia de 130 años (6), así lo confirma la arqueología. Con un territorio mayor que el Imperio romano, no estaba del todo integrado y lamentablemente el poco tiempo que duró la hegemonía cusqueña facilitó la conquista de los españoles. María Rostworowski en “La Historia del Tahuantinsuyo” lo expresa de la siguiente manera:
Los pobladores del amplio territorio andino se identificaban con su pequeño núcleo y no tuvieron conciencia de ser parte de un todo. Es así como el dominio inca no echó hondas raíces entre los pueblos subyugados. La reciente anexión de la mayoría de las macro etnias al Tahuantinsuyo permitió a los naturales conservar el recuerdo de su pasada libertad, y en la mayoría de los casos los grandes señores andinos solo esperaban la oportunidad para sacudirse de la presencia inca. (Pág. 108)
(1) Panaca era la denominación que se le daba a la “casa real”, constituida por todos los descendientes que tenían al cuidado la momia del Inca, su memoria y sus riquezas.
(2) Cápac Yupanqui, muy buen general, pero su final llegó cuando mencionaba que era más conquistador que su hermano Pachacútec.
(3) Ubicada en Oceanía, isla a la que arribó Tupac Yupanqui en un largo viaje por el mar.
(4) Hay algunos cronistas que creen que Atahualpa nació en Quito.
(5) Quizquiz, general cusqueño de Atahualpa. Al enterarse de la muerte del Inca fue el que opuso tenaz resistencia durante el avance de las tropas hispanas-indígenas en varios combates. Tuvo una muerte trágica a ser asesinado por sus propios guerreros que ya no querían continuar con la lucha.
(6) Se considera 130 años, desde Pachacútec hasta Atahualpa, antes era un reducido curacazgo.
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