LAS PROMESAS DE LA INDEPENDENCIA 200 AÑOS DESPUÉS

 

 


 Por: César Huertas

¿Para qué nos independizamos?, ¿Cuál era el fin?

Para ser independientes del dominio que habíamos tenido durante 3 siglos por los peninsulares. Y ¿cuáles eran esas dependencias? Económica, principalmente, porque a través de la explotación de las riquezas naturales se llevaban nuestros recursos naturales. Ese dinero debería quedarse en el país para dar mayor prosperidad y bienestar a la población – en teoría – y producir una mayor integración y felicidad.

Dependencia política, dependíamos de un rey lejano, déspota, que dictaba disposiciones al otro lado del Atlántico; no se tenía la soberanía de disponer de recursos materiales e inmateriales. No había igualdad política, los cargos públicos eran para una élite, básicamente peninsulares y algunos criollo. Se esperaba una democracia con igualdad política

Dependencia social, la estructura social de la metrópoli hispana fue introducida, nobles, hidalgos, aristócratas, plebe, luego en el territorio conquistado criollos, mestizos indios, castas. Cada uno tenía su posición social y dependencia unos de otros. Con estratos bien diferenciados de escasa movilidad.

Con el nuevo modelo de gobierno esas dependencias deberían fenecer. Todas estas fueron promesas que deberían lograrse, como Basadre lo menciona en su ensayo “La Promesa de la vida peruana” (1943) serían a través de la fundación de la República, toda vez que la Independencia no se trataba simplemente de cortar la sujeción política a España, sino que fue hecha con una inmensa promesa, de vida próspera, sana, fuerte y feliz. El autor señala:

“(…) la promesa de la vida peruana sentida con tanta sinceridad, con tanta fe y con tanta abnegación por próceres y tribunos, ha sido a menudo estafada o pisoteada por la obra coincidente de tres grandes enemigos de ella: los Podridos, los Congelados y los Incendiados….”

Grandes fueron los ajetreos de los primeros Congresistas de la República para establecer la primera Constitución de 1823

Mediante arengas durante las campañas militares por la libertad y también las campañas electorales para ser elegidos. Tantos simpatizantes criollos con la independencia y los futuros congresistas prometían un país diferente, el que aún estaba bajo ocupación realista.

Estas promesas hablaban de un país en libertad, que todos seríamos iguales políticamente, que el hermano indígena debería salir de la postración y explotación de donde se hallaba, que ya no tendríamos un rey de quien ser vasallos, un país con soberanía, que dependiera solo de la voluntad de los peruanos.

Es interesante mencionar también que el concepto de libertad era diferente en los estratos sociales. Un hombre criollo acaudalado podría pensar: “si libertad de los hispanos para disponer mejor de mis activos, pero con mis esclavos e indígenas”. El concepto más genérico era para significar la autonomía política y el régimen republicano, en oposición a la monarquía y despotismo. (1)

Al final de la contienda electoral hubo una mayoría de congresistas de ideología liberal, también había conservadores, eran grupos con diferentes matices, como hasta la fecha. La mesa directiva del Congreso Constituyente estuvo integrada por Javier Luna Pizarro, Faustino Sánchez Carrión y Francisco Javier Mariátegui, todos de carácter liberal. Como consecuencia tuvimos una Constitución también liberal, que, en cierta forma, tomaba referencias de la Constitución de Cádiz de 1812.

Pero el ambiente político de le élite social era conservador, muchas de las disposiciones no se llevaban a la práctica. La realidad nacional era muy diferente a lo normado en la Constitución. Muchos criollos heredaban las costumbres coloniales y la igualdad política no les convenía porque al igual que el esclavismo que subsistía aún eran un factor de renta. Y el indígena siguió siendo explotado.

Al cabo de 200 años de proclamada nuestra independencia, ¿qué es lo que no se ha cumplido de esas promesas ofrecidas por los padres de la Patria?

La pandemia que nos azota hace dos años ha desvestido nuestra realidad muchas veces imaginada desde nuestro propio confort. Se pensaba que en la parte económica que todo el dinero, minerales y otros recursos que España se llevaba iban a quedar para el país. La nueva república se asentó sobre una base pobre, desgastada por 4 años de guerra de independencia, seguida de guerras contra la Gran Colombia y con Bolivia en dos oportunidades casi seguidas. Amén de las guerras internas por la conquista del poder. Comenzó así una etapa de préstamos que no pararon y pasamos a depender económicamente de Inglaterra al igual que otros países latinoamericanos – lo que algunos historiadores llaman “neocolonialismo”- y posteriormente de otros países.

Hace muy poco ha salido a la luz el libro “La Promesa incumplida” donde historiadores y analistas del IEP, mediante 8 ensayos hacen un recuento sobre los 200 años de independencia.

Este libro retoma la reflexión de Julio Cotler en "Clases, Estado,Nación" sobre que si hay desigualdad hay pérdida de cohesión e integración nacional. Asi mismo agrega que la consolidación democrática no solo se agota en el establecimiento de un ordenn institucional basada en la igualdad de derechos políticos sino también en la cohesión social - que no la tenemos - y ésta permite la convivencia social.

Considero que es un problema sin resolver todavía en nuestro país, como menciona Carolina Trivelli, otra coautora del libro, es que no desarrollamos porque aún no tenemos las condiciones minímas de igualdad y libertad que se encuentren universalizadas y garantizadas en nuestro país. Un caso palpable lo podemos ver en la Justicia, que aún no es igual para todos.

Algo que me quedo claro, es que el mercado fomenta la integración mediante las relaciones mercantiles, y el mercado tiene que existir sino no hay Estado (Roxana Barrantes), y éste lo tiene que regular y redistribuir la riqueza cuando sea necesario. En nuestro caso donde el campesino o indígena pertenecía a la hacienda y al patrón – institución heredada hasta 1968 como islas extralegales – no formaba parte de ningún circulo comercial, todo había en la hacienda, lugar donde no entraba la política ni la policía (Rolando Rojas). El patrón era el intermediario. Se imaginan si nuestros indígenas formaran parte del mercado nacional, cuanto se desarrollaría nuestro país.

La esperada promesa de la prosperidad no se cumplió para todos, muchos ven que a lo que han llegado en su desarrollo económico es injusto comparándolo con otros, particularmente de las provincias o pueblos alejados con respecto a Lima.

La promesa de la igualdad política también ha costado – recién en la Constitución de 1979 – antes los iletrados no podían votar, pero aun así las oportunidades no se dan para todos los peruanos, la igualdad política esta segmentada por el racismo y la exclusión que aún subsiste en nuestra sociedad y que últimamente ha aflorado como consecuencia de haber un mayor incremento de la democracia.

Considero otro tema pendiente el racismo y clasismo que ha aflorado últimamente que no permite lograr esa convivencia social de la que nos hablaba Cotler 

Por último, el artículo de Ramón Pajuelo nos demuestra que en gran medida la República ha sido una simple continuidad lineal, toda vez que sus bases se cimentaron sobre la pesada herencia colonial. Ello ha producido un abismo entre estado y sociedad consecuente con ello una fuerte brecha de igualdad y derechos ciudadanos.

Hoy iniciamos el tricentenario de la Independencia de nuestro país, las nuevas generaciones tienen el desafío de cumplir con las promesas del inicio de la República.

(1) Aljovín Cristóbal. “Las voces de la modernidad Perú, 1750-1870. Lima. Ed del Congreso. 2017

Agradecería sus comentarios y/o preguntas al respecto

A seguir cuidadandose, la pandemia no ha terminado

 

Comentarios

  1. Lamentablemente vivimos hoy, una película realizada hace trecientos años en que las diferencias sociales continúan, la política está distorsionada con la influencia de ideologías de diferente tinte y ambiciones de poder personalistas y/o grupales, el tratamiento de la economía basada en la dependencia extranjera y el desorden comercial. Situación que es difícil pronosticar un cambio que lleve al país hacia un Franco desarrollo.

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  2. Primeramente debemos tener en cuenta que los operadores de Justicia no están haciendo el trabajo que le señala la ley.
    Por lo tanto cada quien hace lo que le da la gana, y saquea los fondos del Estado.
    El día que se aplique la ley con justicia para todos sin excepción, se acabarán los problemas.
    Darío 🌲



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